El pasado martes día 27 de enero asistí a la semifinal andaluza del concurso “Nariz de Oro” que este año celebraba su XVIII edición. En un principio no fue mi idea asistir, pero el sábado 24 de enero fue el santo de mi madre y fuimos a comer al “Polear”, interesante restaurante alcalareño, y el dueño, Juan Jesús Cruces, insistió para que me presentara. Y allá que arranqué el martes a las 6:30 de la mañana rumbo al hotel NH Central Convenciones de Sevilla.

Las acreditaciones fueron de 9 a 10 de la mañana, pudiendo asistir al concurso sumilleres, encargados de compras, camareros o propietarios de restaurantes, bares u hoteles de todo el territorio andaluz. Existen otras 4 semifinales, que son la ya celebrada en San Sebastián (11 de noviembre), y las que restan en Madrid (15 de febrero), Barcelona (24 de marzo) y Valencia (26 de mayo). Todos los clasificados se la jugarán en la final de Madrid los días 13 y 14 de junio para recoger el cetro que actualmente posee Jordi Raventós, del El Bosc (Tarragona).

Tras esto empezaron las tandas de catas (no puntuables para el concurso), de 20 vinos en cata doble ciegas (no se ve el vino, ni tampoco se conoce), para puntuar su visual, la intensidad y calidad de su nariz, la intensidad y calidad de su boca, y la armonía de su conjunto, es decir, 6 puntuaciones de cada vino, para que con la puntuación de los 60 asistentes se eligieran a los mejores vinos para la revista Vino+Gastronomía, que es la que organiza el concurso.

Después tuvimos 2 conferencias, una de “Finca Moncloa”, tinto de Gonzalez Byass en el que destaca el empleo de la Tintilla de Rota, aunque en una ínfima proporción; y otra de “Dinastía Vivanco”, que nos presentó sus vinos de colección. Se hizo un descanso en el que asistimos a una miniferia con casi 20 bodegas participantes, en el que por la saturación del día solo probé algo de Duratón y el III A.C. de Beronia, mejor este segundo aunque regular RCP ya que está sobre los 40 €.

Sobre las 12:30 una conferencia de los “Aromas del Condado” de Huelva, en el que nos explicaron brevemente toda la gama de la DO, otra sesión de catas doble ciega de otros 20 vinos y otra conferencia la DO Navarra para, por fin, llegar a la comida entre las 15:00 y las 16:00 horas, una cosa rapidita.

A las 16:00 reanudamos con lo que sería la prueba de la Nariz de Oro, nos mostraron 6 muestras de barrica de este año 2008, 3 monovarietales de tempranillo, garnacha y graciano, y 3 coupages, de tempranillo-garnacha, tempranillo-graciano y tempranillo-garnacha-graciano. Todos los pudimos ver, oler y catar para sacar nuestras propias conclusiones. Nos sacaron de la sala, y a los 15 minutos volvimos a entrar, delante nuestra había una copa negra con uno de los 6 vinos anteriores, teníamos 4 minutos para sacar cual era (solo con la nariz, ni ver ni catar) y escribir una nota de cata completa, es decir, escribir visual, nariz y boca por lo que anteriormente hubiéramos memorizado. ¿Qué pasó?, pues que solo 4 de los 60 sumilleres-asistentes acertaron que era el monovarietal de tempranillo, en mi caso me dio algo de garnacha por lo que la coloqué junto a tempranillo, e incluso me dio un toque de pimienta por lo que nunca habría puesto la tempranillo sola.

Terminamos con una cata de 3 varietales de aceite, arbequino, picual y hojiblanca. Algún día realizaremos alguna cata de aceite, son realmente interesantes. Nos mostraron y nos pudimos llevar las hojas plantilla con los aspectos que se catan de los aceites.

Se acabó todo sobre las 7 de la tarde, aunque la miniferia continuó hasta más tarde, pero ya volví a Málaga para no llegar muy tarde  y demasiado cansado tras la maratoniana jornada de cata. Muy interesante y gratificante experiencia.

Pedro.

 

Nariz de oro